Querido
diario:
Como
cada noche, desahogo mi día escribiéndote.
Hace
tiempo conocí a un grupo de gente que parecía simpática, la verdad. Gente
interesante, de conversación fluida, gente… ¡lista! Sí, señor. Desde el
principio me parecieron una gente muy dispuesta, muy amiga de sus amigos.
Esta
noche, por algún motivo que desconozco, me han invitado a ver una película un
tanto extraño. Gustos peculiares son los que tienen estos chicos. Para empezar,
creo que lo han grabado de la tele, ¿o quizás sería un video doméstico? En fin.
En la película van apareciendo seres muuuuuy extraños.
Comienza
con la aparición de una familia a lo “Matrimoniadas”. ¡Qué historia de amor tan
curiosa! Volvían a aparecer en varias ocasiones y hasta martillazos se querían
dar. ¿Será eso a lo que llaman sadomaso? Tendré que investigar.
En
cuestión la película empieza con una mujer- camaleón, que no hace más que
cambiar de color de pelo y traje cada dos por tres. Más o menos va por el
tercer o cuarto cambio de color cuando una pareja “rara-rara” hace su estelar
aparición en pantalla. La muchacha de esta extraña pareja no hacía más que
tirar palomitas a la televisión mientras se moría de la risa. Y digo yo, ¿nadie
le ha dicho que las palomitas son para comer?
Siguiendo
con la película, el otro protagonista es un niño-maleta. Pero no es el único
crío que aparece en la película. Tres peques más aparecen a lo largo de la
peli, junto a unos seres que deben ser sus progenitores. ¡Pobrecitos míos!
¿Dónde estarían el día del reparto?
La
película discurre un tanto lenta, en busca de un no sé qué, que quien entienda
catalán, supongo habrá sabido descifrar, lo cual no es mi caso. Menos mal que
momentos como el “cartón” de un tío, un Karaoke con los grandes éxitos de
veranos pasados, una pareja de aterradores ojos, etc, hacen de este film una
película de esas que a nadie deja indiferente.
Como
algo curioso que también te quería contar es la aparición de letras. Sí, sí.
Como te cuento. A lo largo de la película aparecen letras y números. A mí que
esto es un mensaje del más allá, fíjate lo que te cuento.
En
fin, paranoias aparte, creo que ya es hora de dormir, después de este intenso
día. Mañana más. Cambio y corto.
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